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El consejero delegado de la GSMA, John Hoffman, rechaza los cantos de sirena de la capital española y cierra un debate que nunca ha estado sobre la mesa sobre el MWC.

El consejero delegado del MobileJohn Hoffman, coge el micrófono con posado serio y suelta: “El futuro ya lo tenemos decidido, nos vamos a Madrid”. Pausa dramática y sonrisa picarona en el escenario. “Estamos aquí desde el 2006 y lo vamos a seguir estando en el futuro, no se preocupen”. Suspiros y risas nerviosas en la sala.

Con su habitual sentido del humor y tono desenfadado, el máximo responsable del principal congreso de Barcelona ha quitado importancia a los comentarios de la presidenta de la Comunidad de MadridIsabel Díaz Ayuso, y ha dejado claro que la posibilidad de trasladar la feria a la capital española nunca ha estado sobre la mesa.

“No ha habido ningún debate que incluyera a Madrid ni a cualquier otro lugar del mundo”, ha dejado claro Hoffman, tras reafirmar su compromiso con la ciudad hasta el 2023, fecha hasta la que tienen contrato cerrado la GSMA y el Ayuntamiento de Barcelona.

Se espera que durante la última semana de febrero pasen por el Mobile unos 110.000 asistentes, una cifra similar a la del año pasado. El impacto económico previsto es de 492 millones de euros y la creación de 14.100 puestos de trabajo temporales.